lunes, 18 de marzo de 2013

Immanuel Kant


Proponía una nueva forma de concebir la ética respecto de las corrientes metafísicas y subjetivistas que anteriormente habían tenido mucha popularidad. Kant propuso que los principios éticos tienen que ser universales y por lo tanto reales en todas sus implicaciones, no es posible fundamentar la ética en aspectos ideales ni externos al ser humano, sino que esté basada en la razón.

La Ética de Kant es formal porque prescinde de elementos empíricos y se funda de manera exclusiva en la razón; se trata de una ética estrictamente racional. La tarea de la Ética consiste en fundamentar la moral; una moral formada por una serie de normas, costumbres y formas de vida que se presentan como obligatorias, y en Kant encontramos un elaborado intento por fundamentar las obligaciones morales del hombre, en conceptos de la razón pura que se expresa por medio de juicios analíticos y juicios sintéticos.

El comportamiento moral del hombre no puede encontrar su fundamentación en alguna forma de conocimiento que tenga que ver con la razón pura, puesto que no es posible acceder a ello por juicios analíticos o explicativos ni tampoco por medio de los juicios sintéticos. Kant elaboro una ética sustentada en la razón práctica puesto que rechaza radicalmente el fundamentar la obligación moral en la naturaleza del hombre, o en las circunstancias del universo en el que éste se encuentra, o bien, subordinándola a fines exteriores.

La razón práctica, no puede expresarse ni por medio de los juicios analíticos o explicativos ni por medio de los juicios sintéticos, puesto que no dice lo que acontece en la experiencia, sino lo que debe ocurrir en ella. Así, la forma de conocimiento práctico, no es un juicio, sino un imperativo.

Es mérito de Kant haber hecho explícita la forma de los imperativos morales frente a las máximas meramente prudenciales. Tal acierto basta para colocar a Kant entre los más grandes. Una máxima aconseja, mientras que un imperativo moral es aplicable a todo el mundo por igual.

Kant formula el imperativo categórico de varias maneras, que considera equivalentes a pesar de ser sorprendentemente diferentes. La formulación antes presentada es la más conocida. Un principio muy importante que expresa es el de la exigencia de respeto a las personas. 

Utilizar a otro es tratarle como cosa o instrumento y no como agente. Y esto es hacer algo a lo cual el otro no puede dar su consentimiento. Por ejemplo, quien engaña hace imposible que sus víctimas consientan en la intención del engañador. Kant no apela ni a un consentimiento hipotético. Se pregunta qué es preciso para hacer posible que los demás disientan o den su consentimiento.

Por el problema anterior es que Kant afirma que el lugar donde surgen los principios éticos, es en el interior del ser humano, y más específicamente en la razón proveniente dentro del propio individuo.

lunes, 11 de marzo de 2013

Fundamentacion subjetivista


Fundamentación subjetivista

La fundamentación afirma que el fundamento ético se encuentra en la conciencia subjetiva de cada hombre, y  niega la necesidad de todo conocimiento de la realidad de la naturaleza del hombre para  asentar la moral.

·         Hedonismo


Considera que el fin de toda actividad humana es la consecución del placer, el placer es hacer el bien. Cuando Epicuro caracteriza el placer, no se refiere a los placeres momentáneos, a las sensaciones pasajeras, sino al placer que dura a lo largo de toda la vida y lo entiende como ausencia de dolor y no, como satisfacción positiva.

Es decir lo bueno es lo que me produce sensación de agrado y lo malo es lo que me causa dolor, el placer y el dolor son la base de la ética y sensaciones de mi subjetividad. Epicuro nos dice que el verdadero placer es el placer suave moderado.

Sin embargo Epicuro plantea convenientemente que en sí mismo, ningun placer es malo sino que depende de los medios que se utilizaron para conseguir ese placer, esto implica que el ser humano es libre de acceder a cualquier tipo de placer para lograr su felicidad, pero significa que tambien los medios que se utilizan para lograr ese placer no siempre son moralmente válidos.

·         Utilitarismo


El utilitarismo por Jeremy Betham busca socializar el hedonismo, mayor placer individual para el mayor numero de personas. Reduce la ética a una fórmula donde la suma de placer debe de ser mayor a la suma de sufrimiento.

El término "utilitarismo" se debe a que Betham llamó utilidad a la "propiedad de cualquier objeto de producir beneficio, ventaja, placer o felicidad". La utilidad es considerada como valor supremo y norma de conducta a la que está sometido cualquier otro deber, norma o valor. Una acción es buena en la medida en que conduzca a la felicidad colectiva.

Para actuar y legislar éticamente es necesario establecer la aritmética de los placeres, en la que el bien es los ingresos y el mal los gastos. Hay que saber hacer un cálculo entre placeres y dolores de tal manera que el balance resulte siempre positivo (mayor cantidad de placer).

Al elegir entre diversas posibilidades, se ha de considerar que la dignidad humana es el constituyente esencial de la felicidad. Es decir, la autenticidad y el autodesarrollo son los elementos, junto con la individualidad, imprescindibles para la felicidad humana.

En apariencia, la propuesta del utilitarismo es muy simple: maximizar la felicidad general. Procurar que los placeres sean disfrutados por todas las personas, si es posible, si no, por el mayor número factible de personas; y que dichos placeres sean lo más gratificantes que se pueda lograr, es decir, que no conlleven dolores, que sean duraderos y fecundos, que no se agoten en el momento de su disfrute o en sí mismos.