martes, 2 de abril de 2013

El Inductivismo y Falsacionismo


La inferencia de teorías a partir de los hechos: la inducción 

 La afirmación más fuertes posible seria, que la teoría puede derivarse lógicamente
de los hechos, esto es, que dados los hechos, se puede probar la teoría como una
consecuencia de ellos. Esta afirmación no puede ser justificada, ya que se debe
considerar algunos rasgos característicos del razonamiento lógico. 
 
Lógica para bebes 

 La lógica se ocupa de la deducción de unos enunciados a partir de otros lados.   
1.  Todos los libros de filosofía son aburridos.
2.  Este libro es un libro de filosofía.
3.  Este libro es aburrido 

 Este es un ejemplo de razonamiento lógico perfectamente válido, donde 1 y 2 son las premisas y 3 es la conclusión. La característica clave de una deducción lógicamente valida, se dan en que si las premisas son verdaderas, entonces la conclusión es verdadera. La lógica es la preservación de la verdad.
La lógica y la deducción por si solas no pueden establecer la verdad de los enunciados fácticos del tipo que figura en las ejemplos. La lógica solo puede ofrecer es que si las premisas son verdaderas, entonces lo será la conclusión.
Una argumentación puede ser una deducción perfectamente válida aunque conlleve una premisa falsa. 

1.  Todos los gatos tienen cinco patas.
2.  Bugs Passy es mi gato
3.  Bugs Passy tiene cinco patas. 
 
Esta es una deducción valida. En este ejemplo 1 y 3 son falsas, pero esto no afecta al hecho de que el argumento sea válido.
La lógica por sí sola no es fuente de nuevas verdades. Esta solo puede revelar que se sigue de los enunciados que esta ya contenidos en ellos. La lógica tiene carácter  preservador de la verdad, ya que si estamos seguros de que nuestras premisas son  verdaderas, entonces todo lo que derive lógicamente de ellas será también verdadera. 
 
¿Pueden derivarse las leyes científicas a partir de los hechos? 

 El conocimiento científico no puede derivarse de los hechos, si “derivar” se interpreta como “deducir lógicamente”. Ejemplo: “todos los metales se dilatan al ser calentados” o “los ácidos ponen rojo el papel de tornasol”.
Estos ejemplos son enunciados universales, se refieren a todos los acontecimientos de un tipo en particular.
El conocimiento científico contiene muchos enunciados generales, pero esto es distinto cuando se trata de enunciados observables que forman los hechos que sirven como prueba a las leyes científicas generales. Estos hechos observables o resultados experimentales son afirmaciones específicas acerca de un estado de cosas en un tiempo particular. Son enunciados singulares e incluyen declaraciones tales como: “el papel de tornasol se volvió rojo al sumergirlo en una probeta de acido clorhídrico”. 
 ¿Qué tipos de razonamientos puede conducirnos desde estos hechos, como premisas, a las leyes científicas que intentamos derivar como conclusiones? 

1.  El metal x se dilato al calentarlo en la ocasión t.
2.  El metal a se dilato al calentarlo en la ocasión p.
3.  El metal j se dilato al calentarlo en la ocasión q. 
 
Todos los metales se dilatan al ser calentados.
 Este es un razonamiento lógicamente valido, y carece de las características básicas de un razonamiento de este tipo. Es decir, no es cierto que si los enunciados que constituyen las premisas son verdaderos, la conclusión lo deba ser.
Los razonamientos de este tipo, que proceden desde un número finito de hechos específicos hasta una conclusión general, se llaman razonamientos inductivos. Estos, al pasar de enunciados acerca de algunos acontecimientos de un tipo particular a enunciados acerca de todos los acontecimientos, van más allá de lo que está contenido en las premisas.
Las leyes científicas generales van invariablemente mas allá de la cantidad finita de la evidencia observable que puede soportarlas, razón por la cual no pueden nunca ser probadas en el sentido de ser deducidas lógicamente de dicha evidencia. 
 
 ¿Qué constituye un buen argumento inductivo? 


Esto es importante ya que, se sabe que no están justificadas todas las generalizaciones que se pueden hacer a partir de los hechos observables. Algunas parecen apresuradas o basadas en una evidencia insuficiente.
Para que este justificada la inferencia inductiva desde los hechos observables hasta las leyes, deben ser satisfechas las condiciones siguientes:

1.    El número de enunciados observacionales que constituyen la base de una generalización debe ser grande. Ya que serán necesarias una gran cantidad de observaciones independientes antes de que se pueda justificar cualquier generalización. Pero esto genera un problema sobre la confusión de “gran numero”, ya que muchas veces, la exigencia de un gran número de ocasiones parece inapropiada.

2.    Las observaciones se deben repetir en una amplia variedad de  condiciones.
Estos también generan un problema, que se origina en la dificultad que rodea a la cuestión sobre como entender una variación significativa en las circunstancias.
Si no se pueden eliminar las variaciones “sobrantes”, nunca podrían ser satisfechas las condiciones bajo las cuales la inferencia inductiva pueda ser aceptada. Para considerar sobrante cierta cantidad de variaciones posibles, recurrimos al conocimiento previo de la situación para distinguir entre los factores que podrían influir en el sistema que se está investigando y los que no.

3.    Ningún resultado observacional aceptado debe entrar en contradicción con la ley universal derivada. Pero la verdad es que pocos conocimientos científicos sobrevivirían a la exigencia de que no se conozca ninguna excepción.
Es por esto que cada razonamiento inductivo involucra la llamada a un conocimiento previo, que requiere un razonamiento inductivo que lo justifique, que a su vez implica una llamada a otro conocimiento previo, y así sucesivamente en una cadena sin fin. El requisito de que todo conocimiento se justifique por inducción se convierte en algo que no puede cumplirse.

 Otros problemas que presenta el inductivismo 

Se denomina postura inductivista a la cual el conocimiento científico se deriva de los hechos observables por algún tipo de inferencia inductiva.
Cuando se habla sobre el conocimiento científico, ha de admitirse que gran parte de el se refiere a lo inobservable.
Toda generalización que parte de hechos del mundo observable, no puede ofrecer otra cosa que generalizaciones que parten de hechos del mundo observable. Desde un principio, el razonamiento inductivo implica algún tipo de generalización a partir de hechos observables, parecería que no podría proporcionar ningún conocimiento inobservable. Es por eso que el conocimiento científico del mundo inobservable no puede establecerse por el razonamiento inductivo, es por eso que se rechaza gran parte de la ciencia que implica ir mas allá de lo que se puede justificar mediante generalización inductiva de lo observable.
Otro problema se basa en que muchas leyes científicas toman forma de leyes exactas que se formulan matemáticamente. En comparación con estas leyes, tenemos la inexactitud de toda medición que constituya su evidencia observable. Si las leyes científicas son generalizaciones inductivitas de hechos observables, es difícil ver como podría uno escapar a la inexactitud de las medidas que constituyen las premisas de los argumentos inductivos.
Un tercer problema se trata sobre el problema de la inducción, que surge de que el conocimiento científico deba ser justificado bien apelando a la lógica (deductiva), bien derivándolo de la experiencia. Hay dos opciones para demostrar el principio de inducción: justificarla recurriendo a la lógica, o a la experiencia. Pero como las inferencias inductivas no son inferencias lógicas (deductivas), solo nos queda el intento de justificar a la inducción apelando a la experiencia. La inducción funciona en un gran número de ocasiones, las cuales se podrían ampliar con informes de predicciones y explicaciones, hechas sobre la base de leyes y teorías científicas, derivadas inductivamente. De este modo se justifica la inducción por la experiencia, pero esto es inaceptable. Ya que cuando la argumentación es inductiva, el intento de justificar la inducción apelando a la experiencia da por supuesto lo que trata de probar. Implica justificar la inducción apelando a la inducción, lo que resulta insatisfactorio. 

El principio de inducción funciono con éxito en la ocasión 1
El principio de inducción funciono con éxito en la ocasión 2, 3, etc. 
El principio de inducción funciona siempre. 
 
Un intento de evitar el problema de la inducción concite en debilitar la exigencia de que el conocimiento científico sea verdadero, y se conforme con la afirmación de que se puede demostrar que el conocimiento científico es probablemente verdadero a la luz de la evidencia. De esta manera se reformula el principio de inducción de forma tal: si en una amplia variedad de condiciones se ha observado un gran número de A, y de todos estos A observados poseen la propiedad de B, entonces, probablemente todos los A poseen la propiedad de B.
Otro problema surge cuando se trata de precisar cuan probable es una ley o teoría cuando se posee una evidencia especificada. A medida que aumenta el apoyo observacional que recibe una ley universal, aumenta también la posibilidad de que sea verdadera. Pero según la teoría de probabilidades, es difícil aceptar la conclusión de que la probabilidad de la ley general es igual a cero, sea cual fuere la evidencia observacional. Es decir, cualquier evidencia observacional constara de un numero finito de enunciados observacionales, mientras que una ley general hace afirmaciones acerca de un numero infinito de casos posibles. Es decir, que siempre existirá un número infinito de hipótesis compatibles con un número finito de pruebas, es por eso de que la probabilidad que tiene cada una de ser verdad es igual a cero. 
 
El atractivo del inductivismo 


Las leyes y teorías que constituyen el conocimiento científico se derivan por inducción
a partir de una base de hechos suministrada por la observación y la experimentación.
Una vez que se tiene este conocimiento general, se puede recurrir a el para hacer
predicciones y ofrecer explicaciones. 
 
 1.  El agua completamente pura se congela a unos 0 ºC (si se le da tiempo suficiente)
 2.  El radiador de mi coche contiene agua completamente pura. 
 3.  Si la temperatura baja a 0ºC, el agua del radiador de mi coche se congelará (si se le da tiempo suficiente) 
 
Este es un ejemplo de argumentación lógica valida para deducir la predicción 3 del conocimiento científico contenido en la premisa 1. Si 1 y 2 son verdaderas, 3 debe ser verdades. Pero la verdad de 1, 2 y 3 no se establece debido a esta u otra deducción.
Para un inductivita, la fuente de la verdad no es la lógica, sino la experiencia.
Se llama condiciones iniciales al conjunto de enunciados, que describen los detalles de la situación que se está investigando, como las descripciones de las situaciones experimentales. Se puede resumir la forma general de todas las explicaciones y predicciones científicas de la siguiente manera:   
 
 1.  Leyes teóricas
 2.  Condiciones iniciales 
 3. Predicciones y explicaciones 
 
La objetividad de la ciencia, como explica el inductivista, se deriva de la medida en que la observación, la inducción y deducción son consideradas ellas mismas objetivas. Se entiende que los hechos observables son establecidos por el uso sin prejuicios de los sentimientos, de manera que no haya lugar a que se interfiera la opinión subjetiva.
Tampoco hay lugar para la opinión subjetiva en cuanto a los razonamientos inductivos y deductivos, puesto que son adecuados en la medida en que se adaptan a los criterios de idoneidad formulados públicamente.

Falsacionismo


El falsacionista ingenuo insiste en que la actividad científica debe dedicarse a intentar 
falsar las teorías estableciendo la verdad de los enunciados observacionales que son  
incompatibles con ellas. Los falsacionistas más sofisticados se dan cuenta de la  
insuficiencia de esto y reconocen la importancia del papel que desempeña la confirmación  
de las teorías especulativas, así como la falsaciónde las bien establecidas.  
Una cosa que ambos tipos de falsacionistas poseen en común, sin embargo, es que hay 
una importante diferencia cualitativa en el estatus de  las confirmaciones y de las 
falsaciones.  
Las teorías se pueden falsar de manera concluyente  a la luz de las pruebas adecuadas,  
mientras que nunca se pueden establecer como verdaderas sean cuales fueren las 
pruebas.  
La aceptación de la teoría siempre es provisional.  El rechazo de la teoría puede ser  
concluyente. Este es el factor que hace a los falsacionistas acreedores a su nombre.  

Todos los enunciados observacionales son falibles.  Si un enunciado universal o un grupo 
de enunciados universales que constituyen una teoría oparte de una teoría choca con 
algún enunciado observacional, puede ser que sea el enunciado observacional el que 
esté equivocado. No hay nada en la lógica de la situación que exija que siempre haya de 
ser la teoria la rechazada en caso de un choque con la observación. Se podría rechazar 
un enunciado observacional falible y conservar la teoría falible con la que choca.  

Esto fue precisamente lo que sucedió cuando se conservó la teoría de Copérnico y se  
rechazó la observación realizada a simple vista de que Venus no varíaba apreciablemente 
de tamaño a lo largo del año, la cual era incompatiblecon la teoría copernicana.  
No se pueden conseguir falsaciones de teorías que sean concluyentes y simples. 

Popper destaca la importante distinción entre los enunciados observacionales públicos, 
por un lado, y las experiencias perceptivas privadas delos observadores, por otro. 
No hay un paso simple que lleve de las experienciasprivadas a un enunciado 
observacional que pretenda describir la situación observada. Un enunciado observacional, 
formulado en un lenguaje público será comprobable y estará sujeto amodificaciones o 
rechazos.  
Aceptar o no un determinado resultado observacionalestará motivado en parte por las  
experiencias perceptivas pertinentes, pero ninguna  experiencia perceptiva de un 
individuo será suficiente para establecer la validez de un enunciado observacional. 
Cualquier observador puede verse movido a aceptar algún enunciado observacional 
basándose en una percepción y, sin embargo, ese enunciado observacional puede ser 
falso.  
La postura de Popper sobre los resultados observacionales es que su aceptabilidad se 
mide por su capacidad para sobrevivir a las pruebas. Popper subraya el papel de las 
decisiones que hacen los individuos y los grupos de individuospara acpetar o rechazar lo 
que Chalmers denomina enunciados observacionales y Popper enunciados básicos.  

Chalmers reformula la postura de Popper de un modo  menos subjetivo: un enunciado  
observacional es aceptable, provisionalmente, en una determinada etapa del desarrollo de  
una ciencia, si es capaz de superar todas las pruebas que posibilite el desarrollo de la  
ciencia en cuestión en esta etapa.  
De acuerdo con Popper, los enunciados observacionales que sirven de base para valorar 
el mértio de una teoría científica son en sí mismo falibles.  

 Precisamente lo que socava la postura falsacionistaes el hecho de que los enunciados  
observacionales son falibles y de que su aceptaciónes sólo provicional y está sujeta a  
revisión.  
No se puede falsar de manera concluyente una teoríaporque no se puede excluir la  
posibilidad de que la responsable de una predicciónerrónea sea alguna parte de la 
compleja situación de comprobación y no la teoría sometida ala prueba.  
Sobre la base de los argumentos históricos, el falsacionismo es insuficiente  
Para los falsacionistas, un hecho histórico embarazoso es que si los científicos se 
hubieran atenido estrictamente a su metodología, aquellas teorías que se consideran por 
lo general como los mejores ejemplos de teorías científicas nunca habrían sido 
desarrolladas, porque habrían sido rechazadas en su infancia. Dado cualquier ejemplo de 
una teoría científica clásica, ya sea en el momento de su primera formulacion o en una 
fecha posterior, es posilble encontrar afirmaciones observacionales quefueron 
generalmente aceptadas en esa época y que se consideraron incompatibles con la teoría. 
No obstante estas teorías no fueron rechazadas y esto fue una suerte para la ciencia.  
En los primeros años de su vida, la teoría grativatoria de Newton fue falsada por las  
observaciones de la órbita lunar. Llevó casi cincuenta años desviar esta falsación hacia  
causas distintas de la teoría newtoniana. 

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